En sombra de duda tienes
Tu origen de morería,
Viejo mesón de alquería,
Pueblo-camino, al paso de los Reyes.
Fue ese calor de tus suelos
Y el mérito de tus vinos,
Que atrajo a los de Acedinos,
Dando a tu villa otros vuelos.
Con los mismos ideales,
Juntaron suerte indeleble,
Con Valcrespin, Covanueble,
Con Alarnes, los del Rio de Perales.
A la sombra mudéjar de tus torres,
Duermen seis siglos su sueño,
Ajenos al terco empeño
De la Iglesia de los pobres
Por construir sus cimientos
Sobre el oprobio de tu gente,
Monumento permanente,
Fuente de rebelamientos.
De pestes, plagas y maldiciones,
Tienes toda tu historia llena,
Y para llorar, a tu Madre Magdalena,
Con plegarias y religiosas canciones.
Por aquel sendero inicial,
Hoyado por la herradura,
Pasea hoy el tractor la figura
De la fría máquina industrial.
Pueblo de notables gestas,
De hombres de ilustre textura,
Del horno de tu historia levadura,
Honor y resalte de tus fiestas.
Con tus dos brazos de hierro,
Acogiste a lejanos peregrinos,
Dando norte a otros destinos,
Bajo el manto milagroso de tu cerro.
El pájaro de metal
Que desplazó a tu cigüeña,
Que de tu altura se adueña
Con su saludo infernal.
Trajo a tus tierras progresos,
Ciencia, trabajo y...cultura,
También riesgos de locura,
Aunque tienda tus manos más lejos.
Tierra de puño cerrado,
Más vereda que camino,
Más majuelo que racimo,
Más paladín que soldado.
Pusiste a mamar tu gente
En ubres de libertad,
Ganando, codo a codo en vecindad,
Con dura lucha el presente.
Historia en crisol de razas,
Al calor de tu alacena
Y hasta el fondo de tus venas,
Les sirve el nombre a tus plazas.
A.Lopez
Agosto de 1983
