domingo, 17 de junio de 2012

Haikus

                                          Foto de Maria Jesús González




Sola, la gota
que resbala del rocío,
desde la rama.

Solo el agua
que golpetea la roca,
se abre camino.

 
Nace la siembra,
cuando al cielo le place
llover a tiempo.
 
Juegan los astros,
con agujeros negros,
a las “canicas”.
                        A.López
                   Noviembre/2008



Este espacio de HAIKUS está cedido
A mi amigo y compañero:

EUGENIO TORIJANO PAVÓN

“HAIKUS Cuatro estaciones”

      PRIMAVERA

     Sobre mi cara
están lloviendo pétalos
     radiante día


    El jaramago
la bandera de España
   con la amapola

   Ratón corriendo
la lechuza en el árbol
  y después…nada

   Furioso el mirlo
pelea con su imagen
   en el cristal

    En la laguna
aterrizan los patos
    espejo roto

    Vierten su leche
las flores del cerezo
    pétalo a pétalo

  Sola en el campo
tanta sangre vertida
   las amapolas

   Los bastos lirios
se enderezan altivos
   tras la tormenta

    Liba el cristal
la abeja confundida
   por el reflejo


   Los conejillos
peluches ovillados
   todavía ciegos

    Es magia pura
brotan de los sarmientos
    las mariposas

   Sonaban dulces
pájaros, agua, brisa,
   eran palabras

         VERANO

     Pican cerezas
los mirlos embriagados
    tras la tormenta

   Danza macabra
un murciélago baila
   tras la polilla

   Rama tronchada
las grávidas ciruelas
   ya no aguantaba

     Repiquetea
la gruya entre los juncos
    llora la luna

    Perlan el suelo
cagarrutas de cabras
   un rastro eterno

    Bajo el alero
se adivinan palomas
   son tus recuerdos

     En el silencio
los tiernos caracoles
    tejen su baba

     La salamandra
va esculpiendo arabescos
     en la fachada

     Sobre la piedra
tiembla un verdor difuso
   ¿lagarto o musgo?

    En la solana
crirridos de cigarras
    en la solana

     Cae la tarde
las sombras adelgazan
     al infinito

  En el ambiente
solo electricidad
  vencejos locos

       

         OTOÑO

    Gotas de lluvia
lágrimas de los astros
    sobre las hojas

   Tarde otoñal
oro se va cribando
  entre las ramas

   En el crepúsculo
chillan los arredajos
  el mundo tiembla

   En la espesura
los ojos de la noche
   lamen mi alma

    El viento aúlla
en los cables de acero
    lúgubre llanto

  Golpea el hacha
el roble cae herido
  vuela su alma

  Andaba suelto
el pájaro caníbal
 viene la muerte

   Ondas de luz
en el vado del río
 brillan las sombras

   Tan quebradizas
las ramas deshojadas
   como el amor


    En el silencio
sin más luz que la luna
    revelaciones

    Estoy borracho
camino de mis sueños
     locura viva

    Hacia lo alto
la leche se derrama
   nube y montaña

         INVIERNO

    Ola tras ola
el mar acuna barcas
  que nunca llegan

      Una gaviota
se estrella contra el agua
     el viento gime

     Fresco rocío
cada brizna de hierba
    bebe su gota

  Sigue nevando
solo la lavandera
  mueve su cola

    Árbol pelado
esperas sin angustia
   tiempos mejores

    Grita la noche
llamando a la lechuza
   no sabe donde

  En la pradera
ha llorado rocío
 la noche negra

 Cual parturienta
el río se deforma
  con la crecida

    El pruno rojo
me observa silencioso
  zozobra interna

    Las filigranas
de escarcha congelada
   por los senderos

  En mis recuerdos
sabor a mantecados
   es Navidad


    La luna duerme
en el fondo del charco
    estremecida

                               EUGENIO TORIJANO / 2012