viernes, 13 de abril de 2012

La ciudad y su ley

(Abecedario poético)

Acoge las sombras peregrinas en rodaje

Bordeada de prisas y sirenas estridentes

Colmatada de luces y manos desesperadas

Disuelve el tiempo en las esperas de asfalto

Embruja la gravedad del aire envenenado

Fermenta en las señales nerviosas de alarma

Golpea el espacio de los recodos perdidos del ladrillo

Hilvana el camino a letargos robados del sueño

Impide a la miseria de la voz caminar hacia el triunfo

Jalea la ocupación del universo compartido

Kilómetros de esperanza concentrados en los pasillos

Ladran los conductores y defecan los perros sin bozal

Mentidero de sobresaltos con permiso de la autoridad

Nacen los duendes dueños de la estafa y la trilería

Orientadas siempre al norte las ventanas del placer

Pregón diario de patrias por conquistar a precio de saldo

Quintaesencia del miedo bordado en las alcantarillas

Retorno permanente a la verdad de los manicomios

Separación rutinaria del color del adorno en las macetas

Tuneadora de los oficios prohibidos de ausencia y relajación

Urdimbre de luces viejas para parejas sin destino conocido

Vueltas de tuerca durmiendo en las aceras de la indiferencia

Whisky para todos con mezcla explosiva de realidad virtual

Yesos para los pies, cuando ruedan sin freno las cabezas

Zapatazos de granito para maquillar las estadísticas oficiales

A. López

Enero de 2012

Somos una familia

1 ¡Somos una familia!, ¡una gran familia!,

tomémonos de la mano,

para que todos vean que somos una familia.

2 Asidos de la mano podríamos rodear la Tierra.

3 Un arco iris de luz en la piel multicolor,

traería solución a las tinieblas del planeta.

4 El hambre se acostaría temprano y los vientos de guerra

no moverían las velas de la iniquidad.

5 ¿Qué mas podremos hacer juntos,

para achicar los espacios que nos separan?

6 ¿Qué más podremos hacer para repartir la vida

y evitar que se destruya?

7 Con los ojos en el cielo,

sin perder el contacto con el suelo.

8 ¡Somos una familia!

Conclusión y resumen: Una niña se dirigió a sus familiares y dijo: cogeos de la mano y llenemos la calle

para que todos vean que somos una familia.

Ella tenía la solución.

A. López Marzo/2012