Para los amantes de la paz, que
ponen su grano de arena para hacer
de este mundo un lugar más habitable
y solidario.
Vengo para ser testigo,
de la suerte del planeta,
si quieres, vente conmigo,
como aprendiz de poeta.
Nazco con la luz del sol
para iluminar la vida
al ritmo de girasol
de una tierra prometida.
Promesas cuyo horizonte
al otro lado del mar
o al otro lado del monte
tienen su precio a pagar.
Promesas que desde un sueño
pendiente por atrapar
se persigue por su dueño
obligándose a emigrar.
La tierra que ahora ilumino
atrapada en las sequías
por el llanto divino
haciendo sus fechorías.
Sigue girando sin traba
haciéndose inhabitable
escasea el agua potable
donde la vida se alzaba
Yo no controlo la nube,
ni Las corrientes marinas
ni el aire cuando no sube
atrapado en las neblinas.
Será la mano del hombre,
autora de estos desmanes,
la que evite la hecatombe.
con mi ayuda y con sus planes.
Mis doce meses son largos
son duras mis estaciones,
pero mis tragos amargos,
siempre tienen soluciones.
Coge esta porción de tiempo
y alíñala a tu manera,
haz que otra barca viajera,
navegue a favor del viento.
Que a ti te elija la suerte
al gastar mi recorrido,
si fue feliz lo vivido
este año te hará más fuerte.
A.
López/Enero./2016

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