Sacada de una historia que se acaba,
enjaezada de luz y cascabeles,
con el lustre de fiesta en los aperos
de la carreta alegre de sus amos,
a la feria trota la mula Mora.
Hoy, el carro ligero de equipaje,
desafiará el poderío de la bestia,
en los días del invierno y del verano,
al medirse en el barro y en la cuesta,
para allegar el grano a su granero.
Sus relinchos en petición de ayuda,
los atiende la palmada de su amo.
Su renovado esfuerzo agradecido,
que como amiga fiel nunca le niega,
de la mano de alfalfa obtendrá el pago.
A. López
Febrero/2011
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