Foto de Maria Jesús González
A mi esposa María Jesús
Con mi
cariño en deuda.
Cubriendo con tu amor mi retirada,
con el ola y el adiós entre tus brazos,
meciendo a solas tu ración de celos
y encogido de ausencia el corazón,
Esperando trenzar la madrugada
con un abrazo en fuego perdurable,
que reste soledad a tus desvelos
y devuelva el sosiego a nuestras vidas.
Acompañas el paso en mi aventura,
en la furia despierta con el alba,
en conjunción con otras soledades
para abrir un lugar a nuestros
sueños.
Tus besos me has llevado en bocadillo
a las verjas cerradas de la herida
y a las puertas del mundo arrodillado,
llegaron tus caricias de consuelo.
Juntas crecieron nuestras alegrías
y si el volcán brotaba sin aviso,
lo apagaban, un ramo de domingo
y el cariño de un beso de cocina.
Cuando este tiempo que nos vence el pulso
camine con los pies de la memoria
y el diluvio se enturbie en la mirada
en mi corazón sabré que estas ahí.
A. López 26/2/2011
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